EDUCOMUNICAR…
PARA HABLAR DE EDUCOMUNICAR TENEMOS QUE PENSAR EN LA FORMACIÒN INTEGRAL DE LAS PERSONAS…PARTIENDO DE LAS DIMENSIONES QUE ÈSTA TIENE…
Hablamos de la dimensión ética, espiritual, intelectual, sico-afectiva, COMUNICATIVA, estética, ecológica, corporal, lúdica, socio política, tecnológica…educomunicamos en la integralidad.
Veamos como educamos desde estas dimensiones.
La dimensión ética: Se refiere al actuar del ser humano a partir del uso de su libertad, con autonomía y responsabilidad, que debe regirse por los principios y valores que motivan, sustentan y orientan toda la vida y las opciones de la persona. Para que sea posible la convivencia humana dichos valores deben ser compartidos, respetados y promovidos por todos y todas. Como fundamento de todos ellos está el valor de la vida en todas sus manifestaciones y, para nosotros los seguidores de Jesús, el Mandamiento Nuevo del Amor que compendia toda la moral cristiana.
La dimensión espiritual-trascendente: Es la capacidad del ser humano de ir siempre más allá de sus circunstancias presentes; la posibilidad, como ser histórico, de crecer, de desarrollarse permanentemente. Es la facultad de abrirse a los demás en alteridad y reciprocidad, pero, sobre todo, es la necesidad de dar sentido y profundidad a la propia existencia, encontrando razones fundamentales para vivir.
La dimensión intelectual – cognitiva - científica: es el conjunto de potencialidades que tiene el ser humano para conocer la realidad, entenderse e interpretarse a sí mismo, y para investigar y comprenderse así mismo en interacción con el mundo de la naturaleza y el mundo social, conocimiento que le permite hacer transformaciones constantes de sí mismo y de su entorno.
La dimensión psico-afectiva: comprende el conjunto de potencialidades y manifestaciones de la vida psíquica del ser humano que abarca tanto la vivencia de las inclinaciones, emociones, sentimientos, la afectividad y la sexualidad y la forma de relacionarse consigo mismo y con los demás con base en principios y valores auténticamente humanos.
La dimensión comunicativa: la persona humana es un ser en relación y un ser social y comunitario. Por lo mismo tiene la posibilidad y la necesidad, para vivir, de expresarse y comunicarse, de interactuar a través de múltiples códigos y símbolos: gestual, corporal, verbal, gráfico, iconográfico y artístico. Desarrolla para lograrlo múltiples actitudes y mediaciones: la expresión personal, la escucha, el diálogo, la dialéctica.
La dimensión estética: el ser humano tiene la capacidad de expresar lo más profundo de su ser: sentimientos, valores, utopías, contradicciones, y de representar y recrear el mundo a través de múltiples códigos simbólicos artísticos: la pintura, la música, la escultura, el teatro, la danza, la literatura, la arquitectura y el cine.
La dimensión ecológica: como ser vivo, parte de un inmenso ser vivo que es el cosmos, dotado de conciencia y libertad, el ser humano tiene la inmensa responsabilidad y el deber de ser el ángel custodio de la creación, amando, respetando, defendiendo y promoviendo la vida y todo aquello que la favorezca y garantice. Cada vez más debe ser conciente de que es el ecólogo de la creación.
La dimensión corporal-lúdica: antropológicamente la vida es coextensiva a la corporeidad, a tal punto que todas las demás dimensiones de la persona están en relación con ella. La educación corporeizada debe formar para una corporeidad libertaria y solidaria; una educación que contribuya a liberar los cuerpos de la condición mercantil y de exclusión a que han sido sometidos, cuerpos sufrientes y negados, para que lleguen a ser cuerpos felices y solidarios. Por lo tanto, la persona debe valorar, respetar su corporeidad y la de los demás y desarrollarla armónicamente.
La dimensión socio-política y ciudadana: toda persona, para poderse realizar, necesita vivir en una comunidad y formar parte de la sociedad. Dentro de ellas debe llegar a ser un sujeto crítico y un ciudadano consciente, activo y participativo con miras a la construcción de una sociedad justa equitativa y solidaria, donde quepamos todos sin discriminaciones y exclusiones, con dignidad, donde se garanticen y promuevan los derechos fundamentales de cada persona.
La dimensión tecnológica-laboral-productiva: una formación para la vida tiene que incluir necesariamente una educación para el trabajo, no simplemente como el aprendizaje de una manualidad práctica, sino que incluya el componente tecnológico que dé razón y fundamento científicos a la labor que se realiza, esté acompañada de una formación social que promueva la dignidad y la primacía del trabajador sobre las cosas que produce.
La educomunicaciòn lleva al cambio de mentalidad, de estructuras, de visiones del mundo y de las cosas...educomunicar apasiona desde dentro.
sábado, 12 de septiembre de 2009
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Realmente, la educomunicación llega a todas las dimensiones de la persona, y la ayuda a abrirse en múltiples sentidos. En la medida que ayudamos a l@s jóvenes a crecer integralmente, los hacemos capaces de ser constructores de la historia.
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