Si los padres y los educadores nos diéramos un poco de tiempo para diálogar con los chicos, sería más factible educarlos a la comunicación interpersonal. Cuando ellos perciben nuestro interés se abren más allá de la diferencia de edades y culturas. Me parece que el secreto está en aprender a "perder tiempo" con ellos y entrar en su mundo maravilloso...
Raquel cuando se aprende a perder tiempo con los jóvenes se gana en confianza y apertura a ellos y se lograra tenerlos a nuestro lado, porque ellos se convierten en la masa para moldear el barro y hacer una gran escultura, en nuestras manos esta que esa escultura se deje desquebrajar o salga una gran obra.
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